Páginas

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Menús Octubre/2015

Os dejamos los menús correspondientes al mes de octubre.

Hacer clic en los siguientes enlaces para visualizarlos:

Menú de bebés

Menú de enteros

lunes, 28 de septiembre de 2015

Cuidamos de nuestra mascota

Un  nuevo curso empieza y, tras los primeros días, iniciamos una nueva actividad. Como en años anteriores, con el fin de integrar un poco más a las familias en el aula, pedimos vuestra colaboración en esta intrépida aventura que va a comenzar.

Hace ya unos días conocimos a la mascota de nuestra clase. Durante un tiempo los niños han compartido muchos momentos con ella. Han pasado el período de adaptación, ha formado parte de nuestras rutinas en el aula, hemos vivido aventuras y nos ha ayudado a aprender muchas cosas. Es momento de que comparta con todos ellos su tiempo de ocio fuera del aula.

Nuestra mascota tiene un tamaño mediano para que sea fácil de manipular y pueda transportarse de manera práctica, es blandita y suave y, sobre todo, se puede lavar. Esto es muy importante ya que pasará por muchas manos y vivirá muchas experiencias.

Los beneficios de tener una mascota en el aula son muchos: 
1. Desarrollar hábitos de responsabilidad basados en el cuidado de nuestro peluche.
2. Desarrollar la imaginación y la creatividad, favoreciendo la expresión oral; aumento de vocabulario, frases más extensas, etc.
3. Aumentar la autoestima positiva del niño/a.
4. Crear y desarrollar vínculos fluidos entre la casa y la escuela.

Los papás nunca dejáis de sorprendernos demostrando tener grandes dotes de imaginación. Así que, para ver cómo los niños cuidan de su mascota, realizaremos un libro viajero donde poder pegar fotos, canciones, dibujos, experiencias… y donde podáis contarnos, con todo tipo de detalles, cómo habéis pasado unos días con ella.

Cada fin de semana le tocará a un niño compartir la experiencia. El viernes se llevará a casa, tanto la mascota como el libro viajero, y el lunes volverá con ella para contarnos cómo ha ido y cómo se ha integrado en su familia. Os rogamos que lo tengáis en cuenta: el lunes tendrá que estar de nuevo en el aula. Ayudadles a crear buenos hábitos, fomentar la imaginación y la creatividad… pero sobre todo buscar un poquito de tiempo para jugar con vuestros hijos. Estamos seguras de que resultará muy gratificante. 

Todas las anécdotas vividas con la mascota quedarán reflejadas en el libro viajero que se quedará en la escuela para que todos podamos disfrutar de nuestro propio cuento. Para facilitaros el trabajo, el plazo para devolver dicho libro será hasta el miércoles.

Esperamos que todos respetéis los turnos y seáis responsables. Los pequeños están deseando llevarse a casa la mascota.

Deseamos que disfrutéis con la experiencia. De antemano, os agradecemos vuestra colaboración.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Enseñar a los niños a ordenar sus juguetes


¿A qué niño le gusta recoger sus juguetes? Es probable que a ninguno. Esta tarea, además de implicar la finalización del tiempo de juego, resulta por lo general tediosa y aburrida para los más pequeños. Para conseguir que recoger y ordenar su habitación no represente una lucha diaria, los padres pueden inculcar a los niños desde pequeños el hábito del orden, facilitarles la organización de sus cosas y emplear fórmulas y estrategias motivadoras.

Aprender con el juego

Si hay algo que resulta muy aburrido para un niño es recoger sus juguetes. Pero debe hacerlo. Aunque en las primeras edades es necesario que los padres se encarguen de esta tarea, a partir de los 2 o 3 años, cuando los pequeños adquieren cierta autonomía, se les puede empezar a enseñar las primeras nociones de orden. Para ello, son útiles simples juegos que crean una actitud positiva hacia esta labor y constituyen los primeros pasos para convertirla en un hábito.

Una de las estrategias más habituales entre los educadores es instar al niño a recoger los juguetes al ritmo de alguna canción específica que haga referencia a la propia tarea de ordenar. Entre los posibles juegos, se pueden hacer carreras cronometradas para comprobar quién es capaz de recoger más cosas en menos tiempo o jugar a la búsqueda del tesoro, que consiste en nombrar uno de los juguetes esparcidos por el cuarto y considerar ganador al primero que lo encuentre y lo coloque en su lugar.

Planificar el espacio de los juguetes

Pero los juegos son solo el primer paso. Si queremos que el niño mantenga el orden en sus cosas, es preciso proporcionarle un espacio adecuado para ello. Su habitación o el cuarto de juegos deben organizarse de modo que se le facilite esta tarea en la mayor medida posible. Es recomendable aplicar distintas pautas:

Establecer un lugar específico para cada tipo de objeto: por una parte, le ayuda a buscar el juego o juguete que quiere utilizar en cada momento y se evita que saque otros que no utilizará. Por otra, le permite saber dónde tiene que volver a dejarlo una vez que finalice su juego.

Cada niño, su espacio: si dos o más niños comparten habitación, se puede designar un espacio o rincón concreto para que cada uno guarde sus cosas (con cajas o cajones para distintos tipos de juguetes) y otro para colocar los juguetes que comparten. De este modo, el propio niño será capaz de valorar si su espacio está o no ordenado.

El niño clasifica: cuando son más pequeños, los padres pueden ayudarle a clasificar sus objetos y marcarle las cajas o cajones donde los guarda, con etiquetas o dibujos simbólicos que le ayuden a identificar dónde está cada uno. Pero a medida que crecen, hay que dejar que ellos mismos decidan la clasificación que quieren dar a sus juguetes, en función del modo en que jueguen con ellos.

Espacios adicionales: si el niño traslada con frecuencia sus juguetes a otras habitaciones distintas a la propia para jugar con ellos, en estas estancias se puede disponer de cestos o cajas donde guardar todo cuando termine su juego. Entonces, trasladará las cajas con mayor facilidad a su dormitorio.

Siete normas básicas para el orden de los juguetes

Dar ejemplo: si el niño se mueve en un entorno ordenado y percibe que sus progenitores mantienen en orden sus cosas y los objetos del hogar, será más fácil que adquiera poco a poco hábitos similares con sus pertenencias.

Orden para todo: el orden no debe aplicarse tan solo a los juguetes del niño. Para que lo entienda como una actitud cotidiana, es necesario ser coherente y enseñarle también a recoger y ordenar su ropa, sus libros y cualquier otro objeto que utilice en el hogar.

Menos es más: cuantos menos juguetes acumule, más fácil será mantener el orden. Por eso es recomendable revisar cada cierto tiempo los juguetes y guardar o donar los que ya no se utilicen.

Refuerzo positivo: es una de las técnicas que mejor funcionan para crear hábitos en los niños. Cada vez que recoja bien sus cosas y las coloque en su lugar, se debe felicitarle y mostrar aprobación por esa actitud o premiarle después con una actividad que le resulte placentera.

No interferir en su juego: lo habitual, salvo excepciones, es que el niño juegue con distintas cosas a la vez. Si se le pide que guarde un juguete antes de sacar otro, en realidad, se interfiere en su forma de jugar y se cortan las alas de su creatividad e imaginación.

Ayudarle, con límites: hasta los 5 o 6 años, los padres pueden colaborar en el momento de recoger los juguetes, pero siempre deben mostrar al niño que es solo una ayuda y que la tarea le corresponde a él.

No recoger: claudicar y terminar por recoger los juguetes cuando el niño se niega a hacerlo es una de las peores actitudes que puede tener el progenitor. Es necesario ser paciente y dejar que el mismo niño se dé cuenta de lo difícil que es moverse en un espacio desordenado.

martes, 8 de septiembre de 2015

Periodo de Adaptación

Vamos a comentar brevemente en que consiste el periodo de adaptación para que también os sirva de reflexión y ayuda para resolver las dudas que podáis tener sobre este período o de algún modo superar la angustia, si la hubiera, que os puede suponer dejar al niño/a en la Escuela Infantil.

Sabemos que el ingreso en la Escuela Infantil supone un cambio muy importante para el niño, “normalmente” es la primera vez que se separa de su familia, sale de su hogar para pasar a un espacio totalmente desconocido, con adultos desconocidos y con otros niños.

Las familias también sufrís una adaptación, ya que suele ser la primera vez os separáis de vuestro hijo. Y lo mismo sucede con las educadoras, que también tienen que adaptarse, cada niño es diferente, hay que conocerle, saber sus gustos y preferencias, y conseguir que disfrute y sea feliz en los primeros momentos, y luego, durante el curso.

La entrada del niño en la escuela infantil supone para él un importante cambio: Implica la salida del entorno familiar donde el niño ocupa un papel determinado, con una forma determinada de comunicarse y con un espacio que conoce, que le da seguridad y protección, y todo esto va a modificarse: su mundo de relaciones va a ampliarse al salir del círculo estrecho familiar, nuevos adultos y nuevos niños, y va a entrar en contacto con un nuevo espacio: la Escuela.
Este será paso muy importante en la vida del niño, y aunque en algunos casos al principio la separación le resultará dolorosa, el niño lo irá asimilando, y gracias a esta separación se incrementará su autonomía personal y su grado de socialización. Además de ser un paso necesario para aprender que los cambios no tienen por qué ser malos.

El niño experimenta cambios en las áreas de: higiene, alimentación, sueño, rutinas. Las rutinas que se establecen en la Escuela Infantil les ayudan en su organización del tiempo y la actividad, a relacionarse con sus iguales, con los adultos y en la organización del espacio y objetos.

Es posible que durante este periodo puedan aparecer en el niño conductas de rechazo:
  • Hay niños que desde el punto de vista somático pueden tener alteraciones de sueño, de alimentación, vómitos…
  • Algunos sienten ansiedad ante la separación y pueden sentir abandono, miedo, surgen los celos de los otros hermanos, o pueden tener comportamientos agresivos.
  • Desde el punto de vista afectivo y social se observa:
  • Niños que lloran: es la manifestación más generalizada.
  • Niños que no lloran y participan en la escuela de forma resignada porque la actividad les resulta novedosa, pero en el hogar manifiestan conductas negativas.
  • Niños que lloran y se niegan a ser atendidos por extraños.
  • Niños que se mantienen aislados, no participan, no se relacionan, permanecen sin moverse.
  • Niños que se aferran fuertemente a algún objeto que traen de casa, participan pero con el objeto en la mano.
Debemos saber que estas son manifestaciones normales de este periodo y que si lo entendemos de una forma natural estaremos ayudando al niño en la resolución de este proceso que es el periodo de adaptación.

Para todo ello va a necesitar que le ofrezcamos una gran comprensión y ayuda, ayuda que no consiste en evitar sus sentimientos y conflictos, sino en entenderlos. Y que comprendáis que cada niño tiene un ritmo de adaptación personal que hay que respetar.
Cuando hablamos de la separación mutua de niño-familia, entendemos que no sólo se adapta el niño, sino que los padres van a tener que adaptarse también.

Los padres tendréis una gran influencia en sus temores, sus expectativas, su ansiedad,... todo lo que vosotros sintáis: La inseguridad, la culpabilidad por la separación, el temor ante el cuidado que vaya a recibir el niño, todo eso son sentimientos habituales en los padres, pero debéis cuidar al máximo vuestras manifestaciones externas, para no trasmitir al niño inseguridad.

Consejos para padres

De forma que, algunos consejos que podemos daros son:

  • Vuestra actitud es muy importante. Es necesario no actuar con inseguridad, duda o culpabilidad.
  • Durante el periodo de adaptación, en la medida de vuestras posibilidades es conveniente que intentéis llevarle y buscarle vosotros, eso le dará seguridad y se acostumbrará antes al cambio.
  • Debemos evitar el chantaje afectivo de “no llores que mamá se va triste”, o la mentira “no llores que mamá viene ahora”.
  • Cuando sea la hora de marchar es mejor no alargar la situación: decir adiós con seguridad y alegría. Es importante que no piense que la marcha de los padres es opcional o que si protesta con fuerza impedirá la partida.
  • No prolongar las despedidas en exceso. Hay que trasmitir al niño que lo que estáis haciendo es lo mejor para él.
  • No es un buen momento para introducir más cambios en la vida del niño (quitar pañales, cambio de habitación...) Será conveniente esperar a que supere el proceso de adaptación.
  • Evitar al recogerle frases como “ay, pobrecito, que le hemos dejado solito”, “qué te han hecho?”
  • Puede que el niño, en el reencuentro con los padres llore o muestre indiferencia, estas son algunas manifestaciones que no deben angustiarnos, a veces el niño también experimenta sentimientos ambivalentes, contradictorios, al mismo tiempo siente la separación con la educadora y el deseo de ir con sus padres.
  • Es posible que surjan pequeñas dificultades, no os alarméis, solo está adaptándose a un ritmo diferente.
  • Ese pequeño desequilibrio del inicio del curso debe contemplarse desde una actitud serena de normalidad.

Objetivos para los papás

Os proponemos como objetivos para vosotros:

  • Que superéis la angustia de la separación.
  • Que confiéis en el equipo educativo de la escuela.
  • Que os despidáis de vuestros hijos sin engaños y con seguridad.
  • Que conozcáis y valoréis el periodo por el que pasan vuestros hijos.

Objetivos para los niños 

En cuanto a los niños, en el periodo de adaptación es muy importante la separación con los padres, pero no es solo eso, podríais pensar que si vuestro hijo no llora, se muestra contento y confiado, no necesita un periodo de adaptación.

Pero en este periodo implica a otras muchas cosas. Como objetivos durante este periodo el niño debe:
  • Aceptar el nuevo espacio y ser capaz de moverse libremente en él.
  • Explorar el nuevo material.
  • Adaptarse a las rutinas.
  • Comprender y recordar las normas y pautas que la educadora va estableciendo.
  • Establecer vínculos de afectividad con la educadora y los demás niños.
  • Admitir progresivamente la separación de sus padres.

Reunión comienzo curso

Mañana miercoles, 9 de septiembre a las 18:00h, tendrá lugar en la Escuela una reunión informativa con todos los padres para aclarar diversos temas relativos al desarrollo del curso. Os esperamos.