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sábado, 12 de octubre de 2013

Guarderías y Ludotecas

Con frecuencia se confunden los términos "ludoteca" y "guardería", creyendo que se trata de centros infantiles similares, cuando en realidad son muy diferentes no solo en cuanto a sus características, funcionamiento, requisitos legales, etc., sino por la finalidad que ambos persiguen.

Comenzaremos aclarando que, el término "guardería", pese a que todavía lo utiliza la mayoría de la población, ha quedado obsoleto por haberse transformado en "Escuela Infantil", lo que implica que sea un centro de enseñanza y no solo el lugar donde los padres dejan a sus hijos pequeños para que sean "guardados" y atendidos mientras ellos trabajan, como era la finalidad de las antiguas guarderías. Tampoco debe asimilarse la escuela infantil a la ludoteca, porque ambas desempeñan cometidos diferentes.

La diferencia principal entre una Escuela Infantil y una Ludoteca es que las primeras están reguladas y controladas por la Consejeria de Educación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. Deben estar totalmente adaptadas a nivel arquitectónico, contar con un proyecto educativo desarrollado por profesorado titulado, cumplir una estricta normativa que supone evitar cualquier riesgo y peligro para los niños/as que asisten al centro (aulas luminosas y espaciosas, separadas por edades, patio superior a 75 m², cumplir el ratio educador/niños, según la edad del grupo, aseos adaptados a la medida de los niños/as…)

En una Escuela Infantil se buscan las bases para preparar al niño/a para la vida real y para su futura inserción en el ciclo educativo.

La palabra "ludoteca" deriva del latín "ludus", que quiere decir 'juego', 'juguete', y del griego "théke", que significa 'cofre', 'caja'. Estas instalaciones ofrecen al niño un espacio para jugar, poniendo a su disposición diversos juguetes y la posibilidad de relacionarse con otros niños de diferentes edades, bajo la supervisión de educadores/as.

Es decir, es un espacio delimitado cuyo objetivo principal es garantizar el derecho del niño al juego, para lo cual está dotado de un fondo organizado de juegos, juguetes y otros elementos lúdicos en manos de los profesionales de la ludoteca, que orientan y dan apoyo a los niños en todo aquello que estos necesitan para tal fin.

Existe un vacío legal en cuanto a la falta de requisitos que se deben exigir a las ludotecas y las condiciones en que se encuentran los niños que acceden a estas instalaciones. En este sentido, la inexistencia de una regulación específica en la mayoría de las comunidades propicia que con una licencia municipal similar a la requerida para la apertura de cualquier local de ocio y espectáculos -en la que cumpla únicamente los requisitos de seguridad que corresponderían y se reclamarían a este tipo de locales- se pueda poner en marcha una ludoteca.

Fuente: eldia.es