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lunes, 25 de marzo de 2013

Semana Santa 2013

Como ya sabéis el jueves 28 y el viernes 29 la Escuela no abre. Nos volvemos a ver el próximo lunes día 1 de abril. 

Desde la Escuela Infantil de Marchamalo os deseamos que paséis unos felices días en compañía de toda la familia.

sábado, 23 de marzo de 2013

Coger el lápiz correctamente

Desde la Escuela queremos sugeriros actividades para seguir trabajando en casa la motricidad fina.

Hay niños que todavía cogen mal el lápiz y aunque cada vez se van afianzando más en esta habilidad os recordamos  la necesidad de estimular el desarrollo muscular de la mano. En clase realizamos actividades diarias encaminadas a fortalecer la musculatura pero ya sabéis que este objetivo se consigue con actividades lejanas a la escritura y al repaso de letras o trazos con puntitos. 


Tanto el brazo, como la muñeca, y los distintos dedos, deben tener un tono muscular adecuado que posibilite una buena coordinación oculomanual para manejar distintos materiales con una intención determinada. En estos movimientos tiene especial importancia la presión de la "pinza", el movimiento que realizan conjuntamente el pulgar y el índice para coger algo. De tal modo que, hace más por el desarrollo de la motricidad fina en los primeros años, el que el niño aprenda a abrochar y desabrochar botones que el repasar líneas punteadas. 

No olvidéis estos ejercicios: 
  • Rasgado de papel con los dedos. Toda la publicidad que llegue a la vivienda debería ser rasgada por el niño. Arrugar la publicidad haciendo una pelota con ella.
  • Modelar con plastilina, masa , crema , arena , barro. En este caso la plastilina gusta mucho a todos y es muy útil para conseguir nuestros objetivos.
  • Jugar con cartas, repartirlas, recogerlas, darles la vuelta...
  • Rellenar figuras con diferentes materiales (semillas, bolitas de papel, fideos, lentejas...)
  • Hacer movimientos de pinza con sus dedos índice y pulgar.
  • Trasladar objetos pequeños como lentejas, garbanzos, semillas, alpiste, de un plato a otro, sólo usando los dedos índice y pulgar.
  • Abrochar y desabrochar botones.
  • Tamborilear, percutir con los dedos en la mesa.
  • Teclear en una superficie. Escalar con los dedos.
  • Decir que sí y que no con los dedos y las manos.
  • Subir una escalera imaginaria por la pared con los dedos.
  • Enroscar tapas de distintos envases.
  • Tocar, apretar, sacudir, golpear, pellizcar, agitar, agarrar y soltar, palmear, frotar palmas y objetos de diferentes texturas y tamaños.
  • Palmas y dedos unidos: diferentes combinaciones de movimientos. (enlazar, separar y unir dedos, separar palma, separar palma y dedos manteniendo yemas unidas, acariciarse. 
Por ultimo queremos  recordar la necesidad de decirle al niño continuamente la forma correcta de coger el lápiz y que le permita ver lo que está escribiendo. Hay muchos años por delante, más vale insistir en ello ahora que es el momento. Cuanto mayor sea el tono muscular y la destreza en la coordinación oculomanual más favorecemos al niño en sus aprendizajes futuros.

Por tanto, los niños tienen que jugar a ciertas cosas casi de forma obligatoria para desarrollar el tono muscular de la mano.


La postura que se puede observar en la foto indica una postura correcta al escribir, el dedo índice y el pulgar sosteniendo el lápiz y facilitando su movimiento en los distintos trazos, y el dedo corazón está detrás y sirve de soporte y anclaje del lápiz para que no se resbale. Esta postura facilita el desplazamiento del lápiz en la hoja.

lunes, 18 de marzo de 2013

Día del Padre


viernes, 8 de marzo de 2013

Día mujer trabajadora

! Felicidades a todas las mamas trabajadoras ¡

jueves, 7 de marzo de 2013

Del chupete al garabato

Fuente:  Eroski Consumer

Existen distintas etapas en el desarrollo del intelecto, que se puede estimular desde los primeros meses de vida.

La inteligencia del niño comienza a desarrollarse a partir del nacimiento. La succión y llevarse objetos a la boca son movimientos que enseñan al recién nacido a aprender. Más tarde, repeticiones y garabatos son claves para adquirir conocimientos. Y, a medida que el pequeño crece, también lo hace la importancia de los juegos en el desarrollo del entendimiento. Existen, además de diferentes etapas por edades que se explican a continuación, algunos consejos para estimular la inteligencia de los niños.

El desarrollo de la inteligencia comienza con el nacimiento del bebé y se manifiesta a través de su conducta, que cambia con la edad. Existen distintas etapas en la construcción del intelecto del niño: sensomotriz (hasta los dos años), pensamiento preoperatorio (hasta los seis), operatorio (hasta los doce) y la fase de entendimiento formal, a partir de los 12 años.

En cualquier caso, al hablar de inteligencia infantil no se debe pensar solo en el cociente intelectual, sino de un modo más amplio: la capacidad de entender, asimilar y elaborar la información y poder usarla para resolver problemas. El tacto en los recién nacidos y los garabatos en los bebés así como el juego son aspectos esenciales que los padres deben estimular para potenciar el normal desarrollo del razonamiento del niño.

Movimientos que enseñan al recién nacido a aprender

Hasta los dos años de edad (periodo sensomotriz), la inteligencia se expresa en las distintas formas por las cuales los niños afrontan dificultades o resuelven sus problemas. En este sentido, influye, también, su desarrollo psicomotor, que les permite realizar acciones. Es el caso del reflejo de succión -fundamental, ya que les permite alimentarse-, el movimiento de llevarse objetos a la boca o aprender a hacer presión con los dedos, para sostener cosas. "El desarrollo psicomotor de los niños y niñas les proporciona las herramientas necesarias para experimentar y explorar el mundo que los rodea", señala la Organización Mundial de la Salud, en un artículo sobre el desarrollo de la inteligencia humana.

El entendimiento depende no solo de la edad y la maduración de los pequeños sino, también, de otros factores como la estimulación, la nutrición y el entorno en el que se crían. Durante sus primeros meses de vida, los recién nacidos no tienen consciencia del paso del tiempo: para ellos no hay más que un constante presente y solo existe el mundo que pueden percibir a través de los sentidos.

Repeticiones y garabatos: claves para aprender a entender

Tras el primer semestre, los bebés empiezan a realizar acciones repetitivas. Es lo que se llama juego funcional: toman un objeto y lo dejan caer de un modo reiterado. También dicen sus primeras palabras, que consisten en repetir sonidos: papá, mamá, nene, tata.

Cuando el niño tiene alrededor de 18 meses, le empieza a gustar hacer garabatos: con lápices o cualquier otro elemento que sirva para dibujar. No lo hace, desde luego, con el fin de representar nada, sino que juega con la sensación de movimiento y el efecto que produce sobre el papel. Lo hace con cualquier mano y tomando los lápices de cualquier manera.

La importancia de los juegos en el desarrollo del entendimiento

Poco a poco, los juegos cobran importancia en la vida del niño. Y es que divertirse es fundamental para el desarrollo del pensamiento. El esparcimiento infantil también atraviesa distintas etapas. La primera, la del juego solitario. "Esta etapa se caracteriza por la necesidad que tienen los infantes de manipular y experimentar todo de su entorno", dice la OMS: música para bailar, objetos que buscar, esconder y desarmar; así como movimientos que imitar que ayudan a explorar el cuerpo.

A partir de los tres años aparece el llamado juego paralelo: el niño comparte espacio con sus compañeros pero no interactúa con ellos. Hace preguntas que responde él mismo y su esparcimiento carece de reglas. En esta etapa también aparece el denominado dibujo con nombre: el pequeño dice qué ha dibujado, aunque, por supuesto, su obra no se parece en nada a lo que el niño dice. Lo importante de esta fase, afirma la OMS, es que "existe una intencionalidad en el dibujo y que el niño lo describe verbalmente". Contar lo que plasma en el papel refuerza su capacidad de simbolizar.

Un poco después, en torno a los cuatro años, el juego comienza a ser más socializado. Niños y niñas ya interactúan entre sí y reina la fantasía. Se inventan roles, historias, personajes y, poco a poco, adquieren la capacidad de respetar las normas para los juegos grupales.

Consejos para estimular la inteligencia de los niños

La estimulación en los primeros años de la vida del niño es fundamental para el desarrollo de su inteligencia. Para ello, la Organización Mundial de la Salud cita una serie de recomendaciones.

·   El cariño, el lenguaje y el juego son los elementos más importantes para el desarrollo de la mente de los niños. Sobre todo, que los padres dediquen tiempo a estar con ellos y les presten toda su atención.

·  Los pequeños aprenden con la práctica y la experimentación. Tienen que contar con la libertad para explorar y jugar.

· Lejos de ser algo superficial, el esparcimiento es un aspecto esencial en el crecimiento. Favorece el desarrollo mental, físico y social de los niños, incita su curiosidad y provoca su espíritu de investigación. Y no solo los juegos que consistan en resolver problemas (como los puzles o la magia) sino, también, los espontáneos que los niños se inventan.

· Cantar canciones, acompañarlas con aplausos o movimientos del cuerpo, dibujar, leerles o contarles cuentos, etc. son actividades que les motivan mucho.