sábado, 5 de noviembre de 2011

Tema del mes: La expresión de los sentimientos

Durante el mes de noviembre, vamos a trabajar con los niños la expresión de los sentimientos, que pasa cuando estamos enfadados, cuando tenemos miedo, cuando estamos tristes o estamos contentos.

Lo mejor que podemos regalar a los niños es una autoestima sana. Los niños que se sienten valorados y que confían en sí mismos tienen una autoestima positiva.

Ayudaremos a los alumnos a sentirse valorados, vosotros los padres podéis hacerlo de la misma manera. Valorarles de forma positiva cuando juguéis con él, leyéndoles cuentos, o simplemente, escuchándoles.

Podemos ayudarles a sentirse valorados ayudándoles a descubrir la persona que quieren ser. El éxito sigue a la gente que realmente sabe quién es. De cualquier modo, la felicidad es mucho más que ser una persona exitosa. Ayudémosles a tener confianza en sí mismos para que sepan reaccionar ante los fallos, las pérdidas, la vergüenza

Vencer las dificultades es tan importante, si no más, que ser una persona exitosa o ser el mejor. Cuando los niños confían en sí mismos para manejar sentimientos dolorosos como el miedo, la furia o la tristeza, ganan una seguridad interior que les ayuda a enfrentarse al miedo en el que viven.

Hemos pensado cuidadosamente los sentimientos que vamos a tratar, para ayudar a los niños a comprender mejor sus sentimientos ya que al hacerlo ganan una mayor autonomía (libertad) sobre sus vidas.

Hablar con los niños de sentimientos les enseña que es normal sentirse triste o enfadado alguna vez, que es normal tener miedo. Cuando toleran estos sentimientos se vuelven más libres para disfrutar de su mundo, para sentirse más seguros  de sus habilidades y ser felices.

Sentirse triste.
Con una buena autoestima, ayudaremos a los niños a manejar la tristeza. El amor de los padres ayuda a los niños a sentirse válidos, les da seguridad en las cosas buenas de la vida y aumenta su autoestima. Cuando pueden identificar su sentimiento de tristeza, es mucho más fácil superarle.

Sentirse contento.
La alegría viene de una autoestima sana. Los niños alegres tienen una gran capacidad para reírse espontáneamente, jugar y disfrutar de las pequeñas cosas. Pasar mucho tiempo a solas con vuestros hijos les ayudará a sentirse valorados y ser afectuosos, extrovertidos y considerados con otras personas.

Los niños alegres tienen la autoestima necesaria para superar las dificultades y liberarse sucesivamente de inseguridades, abriéndose más a la vida y a sus posibilidades.

Sentirse enfadado.
La buena autoestima reduce el enfado y la indefensión. Es una de las emociones más difíciles de aceptar. Los niños necesitan saber que todo el mundo se enfada alguna vez y que es un sentimiento natural. Al darles la oportunidad de dar su versión de las cosas, no solo se sentirán valorados, sino que descargarán su enfado de una manera sana. Ayudarles a buscar su propia solución y a actuar después, desarrollarán la confianza necesaria para tener sentimiento de enfado sin ser controlado por él.

Sentir miedo.
La buena autoestima ayuda a los niños a reducir la ansiedad. Las arañas, las tormentas, las brujas… o estar solos en la oscuridad son algunas de las cosas que asustan a los niños debido a su gran imaginación. Podemos ayudarles a superar el miedo escuchándoles con atención cuando te lo cuenten: al sentirse valorados y seguros no les dará vergüenza sentir miedo.

Hablar con ellos de sus miedos ayuda a desarrollar la confianza en sí mismos necesaria para enfrentarse a ellos y darse cuenta que incluso el sentimiento más aterrador es sólo eso, un sentimiento que se pasará.

ACTIVIDADES:

Para cada uno de estos sentimientos leeremos un cuento, dejaremos que nos lo expliquen a su manera sin interrumpirles. Permitiremos que hablen todos y escucharemos con atención.

Nos disfrazaremos para dar miedo y les mostraremos que debajo del disfraz está su profe o alguno de sus compañeros y que el miedo se pasa nada mas descubrir quién es.

Nos enfadaremos tanto que tendremos ganas de gritar, patalear, saltar, correr… pero no dejaremos que nuestro enfado haga daño a alguien. Respiraremos hondo y buscaremos un rinconcito para estar tranquilos. Haremos ejercicios de respiración y relajación.

Colorearemos caras que muestren distintas expresiones: tristes, enfadados, contentos…

Jugaremos a: Te cambio el sentimiento. Nos repartiremos en grupos y cada uno representará una emoción distinta. Por el espacio moviéndose y a ritmo de la música, cada vez que se encuentre con un compañero, mediante un choque de manos se intercambiarán el sentimiento.

Realizaremos: el corro del sentimiento. Cada alumno representará un sentimiento distinto que los demás tendrán que adivinar e imitar.

Con todas estas sesiones el desarrollo psicomotor se verá favorecido ya que:
     . Trabajaremos la expresión corporal mediante el mimo.
     . Les iniciaremos en la expresividad y el lenguaje no verbal.
     . Trabajaremos el ritmo, la socialización y el control tónico-postural.
     . Desarrollaremos la creatividad.

Con todo este trabajo esperamos que los niños sean capaces de distinguir los distintos estados de emociones que nos abordan cada día. Esperamos vuestra colaboración y un pequeño esfuerzo para entenderles mejor.