jueves, 28 de julio de 2016

Feliz verano

Todos los que formamos parte de la Escuela Infantil Municipal de Marchamalo os deseamos que paséis un feliz verano en compañía de vuestros hijos/as.

A los que se incorporan al Colegio, os deseamos que os sirva todo lo que os hemos enseñado durante estos tres años y, al resto, nos volvemos a ver en septiembre.

martes, 26 de julio de 2016

Día de los Abuelos

Los abuelos son uno de los pilares de la familia y al igual que el padre y la madre, también tienen su día. En España se celebra el 26 de julio. Esta iniciativa fue promovida por Mensajeros de la Paz en 1988.

Se celebra este día 26 ya que es el día de San Joaquín y Santa Ana en el calendario católico. Éstos eran los padres de la Virgen y abuelos de Jesús.

domingo, 17 de julio de 2016

Fiesta de Graduación

Hoy lunes, 18 de julio, a las 18:30h, celebraremos en la Escuela la Fiesta de Graduación de los alumnos/as de 2 a 3 años

Os esperamos a todos para pasar un rato divertido.

lunes, 4 de julio de 2016

Viajar con niños. 5 trucos expertos.

Fuente: Eroski Consumer

Viajar con niños resultará más divertido y tranquilo, si se adoptan ciertas pautas como no cargar la maleta y elegir el mejor alojamiento para los pequeños. Pero además, viajar con los hijos será una buena experiencia para todos, si se tienen en cuenta trucos expertos como los que se recomiendan en este artículo. ¿Algunas ideas? Juegos para mantener a los menores entretenidos en el coche, buscar un destino familiar, no olvidar la documentación y hacer el equipaje perfecto, sin llevar cosas inútiles.

1. Viajar con niños: documentación en regla

Para viajar con niños es muy importante tener la documentación necesaria, como repiten cada año los expertos. Aunque no es obligatorio que los menores de 14 años tengan DNI, la mayoría de las compañías aéreas lo piden en el momento del embarque, por lo que es muy recomendable contar con él. Es válido para viajar por todos los países de la Unión Europea. Y si se va a cualquier destino fuera de la UE, el pasaporte es el único documento válido.

Los menores de edad que viajan solos o acompañados por adultos que no tengan la patria potestad deben justificar ante los agentes fronterizos que no abandonan el territorio nacional contra la voluntad de las personas que tienen la tutela. Para ello hace falta que los padres, o quien ejerce la patria potestad, deje por escrito la autorización.

2. Viajar con niños: ¡solo lo necesario!

Antes de empezar a hacer las maletas, se debe enumerar en una lista todo lo que hay que llevar. Hay que tener muy claro qué cosas harán falta durante el viaje, sin olvidar el cepillo de dientes, la ropa interior, los pijamas, etc. Conviene llevar prendas básicas, acorde al destino elegido, y cargar siempre con un impermeable fino, por si llueve en algún momento. La edad de los niños marca el equipaje, pues cuanto más pequeños, más se ensucian. Y es muy importante estar seguros de si en el destino se tendrá la posibilidad de lavar la ropa si fuera necesario.

3. Juegos para viajar con niños

Jugar al veo veo o a las palabras encadenadas son actividades divertidas con las que entretener a los menores durante un trayecto en coche. Los tradicionales juegos de mesa en versión mini y con imanes resultan muy útiles también, tanto para el automóvil como para el tren, barco o avión, así como los juegos de preguntas y respuestas, que ocupan muy poco. Si se va en coche y el camino es muy largo, se pueden llevar películas adecuadas a la edad de los niños, aunque habrá que ponerlas en un volumen no demasiado elevado para no distraer al conductor.

4. Hoteles amigos de los niños

Hay miles de lugares a los que ir en los que disfrutar del mar, el campo o la montaña, y en todos es posible encontrar actividades divertidas para llevar a cabo con los pequeños: ir a un parque acuático, hacer excursiones al monte o por el río...

También hay zonas que deben evitarse, y más aún si se va con niños. No es aconsejable viajar a países en conflicto o con amenaza terrorista (el Ministerio de Asuntos Exteriores actualiza periódicamente una lista de países que se deben evitar), ni a países muy lejanos si son muy pequeños. 

Respecto al modo de alojarse, depende de los gustos de los padres... pero será muy cómodo establecerse en un lugar donde los niños no molesten al resto de huéspedes y tengan distracciones. Puede ser un camping, hoteles especiales con actividades para los críos o una casa rural donde hacer excursiones, pero siempre conviene pensar en un lugar donde los pequeños se puedan desfogar.

5. ¡Hora de comer! ¿Y los niños?

Si se viaja con niños, no está de más poner en la maleta algún aperitivo para el trayecto y agua. Con bebés hay que tener más cuidado aún y asegurarse de tener leche y potitos para dos o tres días.

Aunque hay menores que comen de todo y muy bien, lo habitual es que no se pueda llevarles a cualquier sitio y que se deba dejar los románticos y coquetos restaurantes para otro momento. Siempre comiendo sano, se puede comer pescado, un filete con patatas o pasta en lugares todoterreno, familiares. Y si hay habilitada una zona de juegos infantiles, ¡mejor que mejor!

Con los niños alérgicos hay más problemas, por lo que conviene llevar comida de las marcas que se sepa que pueden comer con toda seguridad. Y nunca probar comida en puestos callejeros -ni en restaurantes o chiringuitos sin asegurarse antes de los ingredientes-, porque pueden contener trazas de los alérgenos que afecten al pequeño.

Llevar siempre un botiquín básico

Hay algunos medicamentos y artículos de primeros auxilios que conviene siempre llevar: desinfectante para heridas, tiritas, un medicamento para la fiebre, un antibiótico de amplio espectro (siempre recetado por el médico), termómetro, etc.

Por supuesto, en casos de niños con alergias o enfermedades específicas como asma, se debe llevar su medicación.

viernes, 1 de julio de 2016

Proteger al bebé del sol en verano

Fuente: Eroski Consumer

Las recomendaciones para proteger la piel del bebé durante el verano son claras. La más importante consiste en evitar exponerlo al sol, sobre todo en las horas de más calor. Con respecto a las cremas solaressu uso está contraindicado en menores de seis meses, mientras que para los de más edad se deben emplear fórmulas específicas para esa etapa.

Protección solar para bebés menores de seis meses

La mejor protección para la piel del bebé durante el verano consiste en no exponerle de forma directa a los rayos solares, sobre todo en las horas de más calor. Al nacer, los niveles de melanina de los niños son muy bajos y esto los hace muy vulnerables a los efectos dañinos de la radiación ultravioleta (UV).

En el caso de los menores de seis meses, además, no se les debe aplicar ningún tipo de crema, ya que, en lugar de protegerles, resultará negativa para su salud. Esto se debe a que los componentes químicos incluidos en las cremas solares pueden ser perjudiciales para la piel todavía demasiado delicada del bebé.

Si pese a todas las precauciones resulta inevitable que el niño quede expuesto al sol, laAsociación Americana de Pediatría sugiere el uso de muy pequeñas cantidades de crema, con un factor de protección de al menos 15, en partes como la cara o el dorso de las manos.

La mayor sensibilidad de la piel no es el único motivo por el cual se debe tener mucho cuidado con las cremas solares y los bebés. También influye el hecho de que la proporción entre la superficie de la piel y el peso corporal de un pequeño sea mayor que en un niño de más edad o un adulto. Como consecuencia, el grado de exposición a los químicos de las cremas también será más elevado.

Cremas solares para bebés mayores de seis meses

A partir de los seis meses de vida, también se debe procurar que los menores permanezcan a la sombra, pero se puede utilizar "una crema protectora con filtros físicos y que haya sido formulada específicamente para su piel". Así lo explica la 'Guía de cuidados de la piel del recién nacido y del bebé', avalada por la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME). El documento remarca la necesidad de que tales cremas posean una consistencia que permita la aplicación uniforme y un sistema de conservación seguro. Y recomienda el uso de cremas con óxido de zinc o dióxido de titanio, que funcionan como filtros inorgánicos de los rayos UV y "presentan pocas posibilidades de causar irritación cutánea".

Hay que tener en cuenta que, como señala la Asociación Española de Pediatría (AEP), "las cremas solares solo protegen durante un tiempo, después del cual la exposición a la radiación UV es dañina". Por eso, conviene reiterar la aplicación de la crema, en particular cuando no es resistente al agua y el niño está en la playa, en la piscina o jugando con agua.

La ropa más adecuada para proteger a los niños del sol

También la ropa es importante para la protección de los pequeños. Lo aconsejable es que usen prendas de tela ligera y que cubran buena parte del cuerpo: pantalones largos o tipo bermudas, camisetas de mangas largas y sombreros de ala ancha (es decir, que no solo cubran la cabeza sino también el cuello del bebé) o ropas similares.

Los cuidados se deben extremar en el caso de los niños de piel muy blanca, por lo general rubios y pelirrojos. Estas personas se queman con mucha mayor facilidad y, además, casi nunca se ponen morenos.

El efecto del sol en los días nublados

Se cree que la radiación UV no actúa en los días nublados. Esto es falso. Y es peligroso, porque puede llevar a despreocuparse por la protección de un menor, cuando en realidad sigue siendo necesaria. Las nubes atenúan el efecto de los rayos del sol, pero -salvo que tales nubes sean bajas y muy densas- dejan pasar la suficiente radiación difusa como para que un bebé sufra sus efectos en un cuarto de hora.

El efecto de los rayos solares, además, es acumulativo. Esto quiere decir que la piel "tiene memoria": las quemaduras producidas en la infancia incrementan el riesgo de padecer cáncer de piel en la adultez, además de otros problemas, como envejecimiento cutáneo precoz y cataratas oculares. Además, la capacidad del cuerpo humano de proteger y reparar los daños producidos por los rayos UV decrece con el paso de los años.